tal vez nunca leerás estas líneas

Cayó la noche sobre nuestra ciudad
y de alguna forma yo pude sentir
que sufríamos igual la soledad
-¡cosa miserable para compartir!-
y quise ofrecer de nuevo mi amistad
mas decidí que mejor era partir
sin mirarte, sin hablarte y sin paz
y me molesta ser de aquello capaz.

Comments

Popular posts from this blog

alucinante

Capella

aquel afortunado