aquel afortunado

Quien vive bajo la luz de tus ojos
es en verdad hombre de mucha suerte,
pues desear besar tus labios rojos,
entre sus brazos muy cerca tenerte,
a tu lado abandonar sus enojos
y cada día mejor conocerte
cuando tú, preciosa, también lo quieres
ha de ser el mayor de los placeres.

Comments

Popular posts from this blog

Capella

tal vez nunca leerás estas líneas